He sido Infiel (así me las gasto yo en San Valentín)

Lo peor de todo ha sido enterarme por ahí…
NO he tenido el valor de plantarme delante y admitirlo. Me he enterado mientras hablaba por teléfono con una amiga que, como si tal cosa, me dice:
-¡qué maja eres!- y se que era eso lo que pensaba porque mi amiga es de las que piensan  lo que dicen.
Y entonces me he dado cuenta de todo:

ME HE PUESTO LOS CUERNOS

Me he traicionado. Mi promesa de no coger la mochila de nadie, de pensar en mi lo primero ¡¡¡ a tomar por *&5$.!!!

  • NO he estado totalmente atenta a mis necesidades.
  • Me he sentido indispensable y
  • he tomado responsabilidades que no me tocaban.

OTRA VEZ  he ido de salvadora del mundo.

Y no voy a negar que  disfruté haciéndolo, ME GUSTÓ, pero el amargo regustillo a vacío del sábado me pone en aviso de que no es eso lo que quiero para mi matrimonio conmigo misma. Pero ¡si ni siquiera me podía mirar a la cara!!

¿Y ahora qué? Pues ahora solo tengo una opción:  perdonarme, abrazarme y seguir intentándolo… con todo mi amor por mi.